lunes, 17 de septiembre de 2012

¿Medimos lo que Debemos? Una Duda a los Ojos de la Fórmula 1

Fig. 1: Puntos acumulados por piloto
La actual "crisis" del Soccer mexicano ha volteado la atención de este servidor suyo a otros deportes que tenía algo descuidados; y gracias a nuestro orgulloso representante en la Fórmula 1, el tapatío Sergio Pérez, las mañanas de los domingos han llenado a satisfacción el hueco dejado por la muy pobre nueva Liga MX. La ingeniería es mi pasión, y ni los más de 300 kilómetros por hora alcanzados por estás máquinas (aunque usen DRS en las rectas), escapan al análisis técnico de un curioso en esparcimiento. 

Al grano pues, la tabla de la derecha muestra los puntos acumulados por el piloto Fernando Alonso apenas un par de carreras más allá de la mitad del torneo del año 2012. Al terminar la carrera de Monza, en Italia, Fernando Alonso mantiene el liderato en este torneo con 179 puntos, seguido del inglés Lewis Hamilton a una distancia de 37 puntos, casi empatado con el tercer lugar, Kimi Raikkonen. 

Hasta aquí, estimado lector, posiblemente no le he dicho mucho que no sepa usted ya. Mi interés, como divulgador amateur del pensamiento estadístico, es hacerle notar algo que resulta muy curioso. Vemos la ventaja casi cómoda que mantiene el piloto español sobre los tres competidores que le siguen en la tabla de puntos individuales; sin embargo resulta interesante echar un vistazo a la tabla de puntos por equipo que se presenta abajo de este párrafo. 

Fig. 2: Puntos acumulados por equipo.
Como usted sabe, en la Fórmula 1 se compite no solo de forma individual, sino que existe también una competencia por equipos. Lo primero que muchos pensarían es que Ferrari, el equipo al que pertenece el piloto puntero, seguramente estaría en los primeros lugares en la competencia por equipos, no solo en la competencia individual. Al ver la tabla, observamos que el equipo Ferrari ostenta no el primero ni el segundo puesto, sino un medianamente lejano tercer puesto; muy a pesar del claro primer lugar que uno de sus dos pilotos mantiene en la carrera individual. 

Si usted, como yo, es un apasionado del pensamiento estadístico, habrá notado la clara explicación a este hecho: la variación. El equipo Red Bull, aquel que aventaja en primer lugar al resto de los constructores en competencia, resulta ser un equipo más estable en sus resultados. Esto es, Sebastian Vettel y Mark Webber, los pilotos que representan a este constructor, tienen resultados muy similares y estables entre sí al mantenerse juntos en la tabla de puntos individuales en 4o. y 5o. lugar respectivamente. Por otro lado, la scuderia Ferrari tiene a Fernando Alonso y a Felipe Massa en los puestos 1o. y 10mo; a una distancia de 9 puestos entre ellos.  Ahora bien, si medimos no solo sus posiciones en la tabla, sino los puntos acumulados, se hace más evidente el problema: la diferencia de puntos entre Vettel y Webber es de solo 8 unidades, mientras que los representantes del Cavallino Rampante se separan por 132 unidades. 

¿Estamos el el mismo canal, mi querido lector? Queda claro que si Ferrari busca el liderazgo de los equipos constructores, su clara estrategia deberá estar orientada en lograr mayor estabilidad en los resultados de sus dos pilotos. Es precisamente la variación en entre estos dos lo que separa al equipo italiano del primer puesto, no importa la magnitud del esfuerzo de Alonso (ni siquiera si éste queda en primer lugar en el torneo individual). ¿Qué mejor representante del efecto de la variablidad en los equipos?. 

Estimado lector, ahora le pido que cambie su pensamiento de las carreras, a la competencia en la que vive su negocio. ¿Es su empresa un equipo? Reflexione si en su empresa existen este tipo de "variaciones". Es más, me atrevo a decir que en muchas de sus empresas no solo existe la variación, sino que la premian a través de mecanismos como "el empleado del mes" o "el mejor promedio de la escuela". ¿Está midiendo lo que en verdad quiere medir? ¿No será que solo está premiando a los "Alonsos" de sus equipos?, ¿No será que la atención hay que ponerla en los "Massa" pero su sistema de medición y retribución lo hace invisible ante el destellante brillo de aquel único afortunado que se distinguió de todos los demás?. Mi trabajo es hacer las preguntas solamente; si usted lo desea, puede buscar respuestas. 

Que Dios le bendiga, mi querido lector.  

lunes, 7 de febrero de 2011

Contratar para el Bien Público

Recientemente, en mi clase Control Estadístico de la Calidad (en la Universidad Panamericana) salió a tema con un grupo de alumnos el eterno dilema de la Calidad Total (TQM) que pone en aprietos los valores con los que nuestra visión occidental de las empresas entendemos los negocios. El punto es que, no solo a nivel licenciatura, sino en posgrados y con muchas empresas me he topado con el hecho de que, estudiamos todos a Deming, memorizamos sus 14 puntos, algunos van más allá y memorizan sus 4 pilares del Pensamiento Profundo, así como las enfermedades mortales de los negocios que el mismo autor.

Sin embargo, poco tiempo pasa antes que regresemos al principio de que el objetivo de los negocios es, en primer lugar, hacer dinero (¿ya te perdí también a ti, lector?). Si bien, tengo mis propias opiniones al respecto, quiero compartir lo que Konosuke Matsushita, fundador de Panasonic, expuso en su libro "La Gente Antes que los Productos" en una sección llamada "Contratar para el bien público". El punto que quiero invitarte a reflexionar es, que en una empresa que pone como primer prioridad la satisfacción de sus clientes, recibirá como premio las ganancias. Pero aquellas que en el corto plazo ponen en primer lugar las ganancias, no es poco común que éstas se busquen a pesar de los clientes. Lo que a la larga, se traducirá en menos clientes y en menos ganancias.

Como muestra, tengo en mente en este momento los planes estratégicos de cada empresa. ¿Recuerdas algunos? Yo recuerdo frases como: "Ser la empresa líder en...", "Ser los mejores en el mercado de...", "Exceder las necesidades de nuestros clientes", y más pedacitos de misiones me vienen a la mente. Todos "slogans" orientados conforme lo que Deming planteaba. Sin embargo, ¿notas algún conflicto aquí?. Si acaso es verdad que lo primero en la organización es "hacer dinero", ¿no crees que las decisiones que tomemos corren el riesgo no estar necesariamente enfocadas hacia lograr la misión? (más bien a maximizar las utilidades).

A continuación un extracto de la filosofía de Matsushita:
“Por muy pública o privada que se considere una compañía en términos de capitalización o de estado legal, puede pensarse como una empresa que por naturaleza es esencialmente pública. Toda corporación, ya sea un pequeño negocio de familia o una corporación gigantesca como los antiguos Ferrocarriles Nacionales de Japón, existe para el bien público -para ser útil y beneficiosa para la sociedad. Algunas, tales como los antiguos ferrocarriles nacionales, el monopolio del gobierno de la sal y del tabaco, y otras empresas capitalizadas por los gobiernos central o local, son llamadas corporaciones públicas. A las firmas o negocios no gubernamentales, sin embargo, se alude como a corporaciones privadas. Esto tiene sentido, dado que el origen del capital, ya de un individuo o de un gran grupo de accionistas, es privado por naturaleza. La ley también reconoce que estas firmas pertenecen a los individuos o a los accionistas que reunieron fondos para ponerlas en marcha y mantenerlas funcionando. Pero todas, en cierto sentido, son empresas públicas.“

“Para aclarar mi idea, piense en el verdulero de su barrio. El verdulero monta su negocio para proporcionarle los medios de vida a su familia. Pero podríamos ver la tienda de otra forma, es decir, como un servicio público que existe de forma que a la gente del barrio pueda conseguir fácilmente fruta y verduras frescas. Si no hubiera verdulero, cada uno tendría que cultivar sus propios productos o tendría que ir directamente a un agricultor para conseguir lo que necesita. Ninguna de estas opciones es viable o razonable para la gente que vive hoy en las grandes ciudades. Incluso si se pudiera hacer eso, se necesitaría una inmensa cantidad de tiempo y de esfuerzo, que, si se calculara en términos monetarios, haría las verduras prohibitivamente caras, el verdulero del barrio, por lo tanto, existe no sólo para soportar sus necesidades, sino también, desde una perspectiva más amplia, proporciona un servicio público que hace que la gente pueda conseguir productos a un precio razonable y sin un esfuerzo extraordinario. Desde ese punto de vista, es una empresa pública.“

“Lo mismo es cierto, naturalmente, con respecto al pescadero o al barbero. Incluso una gran corporación privada que posee una enorme cantidad de capital, espaciosos locales, y emplea a un gran número de personas para administrar su negocio -una compañía expresamente fundada por un número de accionistas- es por esencia una entidad pública que existe porque es necesitada por otra gente. Al dirigir a los empleados, por lo tanto, es crucial que seamos conscientes del carácter público de una corporación y de su índole como un instrumento para servir al bien público. Sin esta conciencia, de hecho, es imposible movilizar la mano de obra con la mayor ventaja.“

“Un empresario o gerente debe darse cuenta de que ningún negocio arriesgado centrado exclusivamente en el beneficio puede tener éxito. Un negocio viable contribuye inherentemente a un mundo mejor ayudando a mejorar la calidad de la vida de la gente e impulsando la sociedad hacia adelante. Por lo tanto se sigue lógicamente que la gente empleada por una corporación no está ocupada solamente con las actividades de una compañía privada, sino también, en cierto sentido, con un esfuerzo público. Una compañía no debe explotar a la gente según el capricho y a beneficio de uno o de pocos individuos; al contrario, debe movilizarlos para que desempeñen tareas útiles y necesitadas para la sociedad.“

“Supongamos, por ejemplo, que el verdulero contrata a un ayudante no debe ser contratado simplemente para que el dueño pueda tomárselo con calma, sino para que ayude a atener las necesidades de un creciente número de clientes. Si el dueño de la tienda intenta servirlos él solo, algunos clientes inevitablemente tendrán que esperar, retrasando sus otras compras. El ayudante es contratado para evitar causar molestias a los clientes, y para repartir las verduras por las casas de los clientes cuando compran más de lo que pueden llevar. Contratando a una persona más, el dueño de la tienda puede atender mejor a las necesidades de cada cliente; los clientes, a su vez, piensan bien de la tienda y se la recomiendan a sus amigos, haciendo que el negocio prospere cada vez más. Esta es una razón legítima para contratar gente.“

“La misma regla se aplica a las grandes corporaciones que emplean a miles y miles de personas. En sus semejantes enormes empresas, se hace toda clase de trabajos, pero ninguno de estos trabajos se hace sólo por la gratificación personal de ciertos individuos. Cada tarea es necesaria para que la compañía pueda contribuir a la sociedad por medio de sus actividades. La compañía contrata a la gente y la pone a trabajar para realizar estas tareas vitales. Por lo tanto, mientras el dueño de una compañía contrata individuos para que trabajen para la empresa y nombra personal de administración para dirigir las actividades de los trabajadores, todos ellos tienen la misma responsabilidad de realizar las tareas necesarias para que la compañía cumpla con su misión como una entidad pública. La única diferencia es que, para facilitar el suave funcionamiento de la empresa, los empleados están divididos en los que cuya posición requiere que ellos dirijan a otros y los que son dirigidos. Si conservamos la convicción de que los trabajadores no deben emplearse por la búsqueda de sólo el beneficio privado y egocéntrico sino para promover el bien público, llegamos a una sólida filosofía de la gerencia de personal.“

“Al movilizar una cierta mano de obra para realizar alguna tarea específica, hay veces cuando por una cosa o por otra se debe reprender a los trabajadores. Siendo como es la naturaleza humana, la persona reprendida encuentra desagradable la experiencia, pero la persona que da la reprimenda tampoco lo disfruta demasiado. No es realmente sorprendente que la gente en puestos de administración, buscando evitar el desagrado que supone, a veces deja por completo de discutir los problemas o los errores cometidos en el trabajo. Pero si creemos que una corporación es un instrumento para el bien público y que los trabajadores están realizando tareas necesarias para el beneficio público, no podemos atrevernos a evitar lo que debe hacerse por empatía por los otros o el deseo de bordear el conflicto. Tenemos que decir lo que debe decirse con convicción, y basar lo que decimos sobre una filosofía coherente de la gerencial Tal filosofía impregna nuestro pensamiento y nuestros esfuerzos con vigor y energía.“

Una filosofía de la gerencia basada en la misión pública de la corporación también nos impide que reprendamos a los empleados o que los tratemos basándonos en emociones o intereses personales. Naturalmente, y puesto que somos, después de todo, humanos, es probablemente inevitable que ciertos prejuicios y motivos ulteriores afecten nuestras acciones. Esto hace aun más importante el no dejarse llevar por el egoísmo.“

“Un gerente que se ha comprometido con una filosofía del servicio público corporativo puede reprender a los subordinados o reconvenirlos en algún asunto sin hacerles sentir que han sido tratados injusta o deslealmente, y también puede evitar que se provoque una reacción defensiva que los mueva a la rebelión. Por el contrario, la represión será aceptada por los empleados porque saben que eso los llevará a un mayor rendimiento en su trabajo. He observado muchos casos en los que esto ha ocurrido. Algunos supervisores son caracteres muy duros que no dudan en descargar rigurosas reprimendas por descuidos o fallos, y aun así gozan de la sincera lealtad de su gente. Naturalmente quieren alentar el desarrollo personal de sus trabajadores. Veamos ejemplos de esto a nuestro alrededor en cualquier momento. Tales gerentes reprenden a sus subordinados no por egoísmo intolerante, sin basándose en una filosofía coherente que se apoya en su dedicación a la compañía como un instrumento de bien público. El primer paso para una gerencia efectiva del personal es una fuerte comprensión del esfuerzo común inmediato y el reconocimiento de que el esfuerzo debe centrarse en el mejoramiento de la sociedad.“

BIBLIOGRAFÍA

La Gente Antes Que Los Productos
Konosuke Matsushita
PHP Institute, Inc.

martes, 30 de noviembre de 2010

¿Son Siempre los Inventarios un Desperdicio?

Hay que entender para qué existe el inventario, y así entenderemos el propósito de JIT

En muchas ocasiones me encuentro con lecturas o comentarios donde se hace referencia al "Just-In-Time" como un sistema de gestión de inventarios o bien una forma de trabajo cuya meta es reducir los inventarios. En general, el objeto de estudio son los inventarios según aseveran estos autores. Esto es exactamente lo mismo que pensar que un antibiótico está hecho para bajar la fiebre. Abundo en esto: la fiebre es simplemente un efecto secundario (una reacción del cuerpo) a un agente externo negativo (una bacteria). El antibiótico está hecho para atacar a la bacteria, y según las leyes de causa y efecto, al eliminar la bacteria, la fiebre baja.

Algo similar pasa en las empresas, se cuenta con un proceso de manufactura que tiene problemas (les llamamos MUDA o desperdicio) y el proceso reacciona a este estímulo con inventarios (para evitar que estos problemas afecten el servicio al cliente).

El objeto de estudio en JIT no es el inventario, son las MUDAS; el inventario es solo un indicador de qué tan bien hemos hecho el trabajo de eliminar los problemas que lo hacían necesario.

Un problema de traducción limitada.
La palabra MUDA ha sito traducida del japonés a otros idiomas de forma tan literal y repetida que se ha perdido el espíritu de la misma. El significado de esta palabra es más parecido a "exceso" en lengua española. Así pues, el usar más recursos de los necesarios para desempeñar una tarea es lo que se considera desperdicio; es decir, el desperdicio está en la cantidad de sustancia y no en la sustancia.

Pongo hoy el ejemplo del inventario. En esencia el inventario es necesario hasta una cierta cantidad para agregar valor en un proceso. Si el proceso no es mejorado y el inventario se reduce por debajo de esta cantidad, el proceso deja de agregar valor como lo hacía antes (afectando el nivel de servicio al cliente). Por otro lado, aumentar el inventario más allá de esta cantidad no resultará en más valor agregado, pero sí en un incremento en los costos.

La pregunta ahora es ¿Cuál es el tamaño ideal del inventario? La respuesta no es universal. Depende de cada empresa, de cada proceso. Un jefe de piso debe ser capaz de identificar este límite con la información y experiencia disponibles. En algunos procesos más complejos y cambiantes deberá hacer uso de alguna herramienta para entenderlo. Una de las herramientas que mejores resultados me ha dado es el uso de la simulación para determinar esos tamaños ideales de lote. A continuación les comparto un video en donde detallamos un ejemplo de este tipo.

Éxito en su búsqueda del lote ideal.

Experimento diseñado por el Profesor Javier Masini, AVS y por el Ing. Juan Carlos Díaz Palacio como parte de la Clase de Simulación de Procesos por computadora. Presenta la utilidad de la simulación para predecir los resultados en sistemas estocásticos y complejos. Presenta también el uso e interpretación de los resultados estadísticos en la toma de decisiones al plantear la pregunta "¿De qué tamaño me conviene un amortiguador entre las dos estaciones de trabajo?"



viernes, 5 de noviembre de 2010

Los proyectos de Ingeniería también pagan con experiencias


Hola a todos. Me encuentro en el aeropuerto de Sacramento, en California. Hoy viernes terminamos un proyecto de Value Engineering al que la empresa AVG Consulting y el USBR me invitaron a participar. Por la naturaleza del proyecto, esta vez no publicaré los resultados, pero algo de la experiencia más allá del taller de 40 horas que realizamos sí vale la pena.

El proyecto que realizamos está localizado dentro de las instalaciones de la presa Folsom, ubicada en la ciudad del mismo nombre. Desde inicios de la década que arrancó con el nuevo milenio, no es de nadie desconocido el hecho de que el tema de la seguridad cambió mucho el ritmo de vida en los Estados Unidos. Así pues, una de las consecuencias fue que esta presa, siendo Federal y de alto riesgo, fue cerrada al público.

Fue interesante que todos los días nos teníamos que presentar para que nos dieran acceso a la sala de juntas que estaba ubicada en un área de seguridad "nivel 2" (de los 4 que se tienen). Ese era nuestro espacio de trabajo con el equipo. Afortunadamente, uno de nuestros integrantes del equipo, movió un poco "sus palancas" y nos consiguió permiso a los dos consultores que dirigíamos el taller de ingresar a todos los puntos de la planta.

Fue una experiencia muy interesante, por todas las razones que quieran imaginar: es una presa impresionante, pues recorrimos la inmensa pared de arriba para abajo (usando unos elevadores insertados dentro del muro de concreto), de izquierda a derecha (recorriendo los túneles de los 8 niveles que existen dentro de la pared). También es interesante y valioso pues es un recorrido que ya pocas personas tienen oportunidad de hacer, y mucho menos un extranjero.

Se los comento, ingenieros, pues hoy estoy saboreando una experiencia que la ingeniería me ha llevado disfrutar más allá de lo que el beneficio económico obtenido por el trabajo realizado. Ninguno de los dos visitantes habíamos planeado este tour, y anoche nos dieron la sorpresa.

Desde la ventana de la sala de espera veo que ya se puso el sol, y me estoy acordando cómo me tocó verlo salir hoy mismo por el horizonte, parado sobre el tope del muro de concreto.

¡Valió la pena madrugar hoy! ¿No creen?

jueves, 21 de octubre de 2010

Proyecto de Value Engineering: Estación de Bombeo


Durante la semana del 11 al 15 de octubre de este año 2010, el Distrito Regional de Drenajes del Noreste de Ohio (NEORSD por sus siglas en Inglés) y la empresa de consultoría Robinson, Stafford & Rude Inc., tuvieron a bien invitar a un profesor de la Universidad Panamericana a ser parte del equipo de Ingeniería de Valor formado para mejorar el diseño de la nueva estación de bombeo para desagüe de aguas pluviales. Para fortuna mía, me toco ser ese invitado.

Para ubicarnos, la región de la que hablamos es la zona metropolitana de Cleveland. Aquí, se tiene planeado construir un sistema de recolección de aguas pluviales y de drenaje en dos partes. La primera parte es un gran túnel subterráneo localizado a poco más de 200 pies de profundidad (inicia la construcción en 2012) cuya función es almacenar una gran cantidad de agua recolectada de distintos puntos de la ciudad y dirigidos a este mediante sistemas que ya existen. La segunda parte es una estación de bombeo cuya función es trasladar el agua contenida en el túnel mencionado, a un segundo túnel que ya existe y esta carga viaja a la planta de tratamiento de aguas que también ya existe a un costado del río.

El alcance de nuestro equipo era precisamente mejorar esta estación de bombeo, siguiendo los pasos del método propio de la Ingeniería de Valor.

Nuestro equipo estaba formado por un experto en estructuras, un experto en aires acondicionados, un arquitecto, un experto en geotecnia y túneles , un experto en mecánica, un experto en estimación de costos, un experto en procesos (su servidor), un líder del equipo y finalmente un asistente para la gestión del equipo.

El primer día lo dedicamos a que los representantes del Distrito nos explicaran todos los antecedentes del proyecto, sus restricciones y expectativas para el equipo. El resto de los días trabajamos en el análisis de las funciones del sistema de bombeo, la caverna en la que estaría contenido, así como el proceso de construcción de unas instalaciones como éstas.

Actualmente, el proyecto se encuentra en lo que se conoce como el 30% de avance de planeación. Así que es buen momento para hacer propuestas de mejora pues implica que hay mucho ya diseñado, pero no son dibujos definitivos.

Al final de la semana, el equipo generó poco más de 200 ideas, y 34 de ellas fueron desarrolladas al detalle de presentar al Distrito dibujos y estimaciones de ahorro por cada idea. Cabe mencionar que de los costos que estimábamos incluyeron no solo los costos de construcción y compra, sino los costos de operar y mantener el edificio durante los 100 años que esperan sea la vida útil de este complejo.

Así pues, las 34 ideas que presentamos sumaron cerca de 40 millones de dólares en ahorros. Fue muy emocionante que una sola idea que les resultó muy interesante en la propuesta representaba 23 millones de ahorro solamente. Esto representa un ahorro estimado de cerca del 45% de los 87 millones que originalmente se tienen estimados para el costo de este proyecto.

Lo más maravilloso de la experiencia, es que en casi todas las ideas el Distrito mostró un interés en aceptar la propuesta. Hoy la pelota está en la cancha del Distrito y estamos esperando a que terminen de revisar los detalles que no hayan quedado claros.

Quise compartir esta experiencia con ustedes, pues saben que soy un fuerte promotor de la Ingeniería de Valor en los países de habla hispana. Espero que esta experiencia que les comparto, con estos ahorros mencionados (45% de un proyecto de 87 millones de dólares) pueda a más de alguno dejarlo un poco más interesado de en el tema de lo que estaban antes de levantarse hoy por la mañana.


lunes, 18 de octubre de 2010

What's the purpose?

Errette Dunn, friend and former IE student, has started an interesting blog about Lean Thinking called Ideal Way.

Here is a sample post I enjoyed.


What's the purpose?

All Purpose

It sounds defying and somewhat rude, but it is a key question that should precede all our actions, projects and other endeavors: “What’s the purpose?”

Before I develop this point, let me tell you a little story: once upon a time, when I was a young boy, I was requested by my mother to come to the kitchen and help out to chop up the onions needed for preparing the Christmas Eve dinner. Let it be known that mine is a big, crazy family (typically Mexican); therefore many onions where required. “They should be finely chopped” she said. “Why, what are you doing with them?” I replied. The look in her face disapproved of the young boy challenging his mother. So I shut up and proceeded with the task.

After what seemed like hours, I finished chopping the 20 or so onions. I wiped the tears from my eyes (remember, these where onions) and I proudly gave the result of my hard work to mom. Astonishment, disappointment, shock and trauma are words that fall short for describing what I felt when she took the chopped onions and put them in the blender with something else and swiiiiiiish! We had salsa! Yes, we have salsa even for Christmas dinner. My hard work was all for nothing. If I had known about the salsa intentions, I could have just cut those onions in halves, throw them in the blender and have the same result!

Several years after this experience, when I started working at Toyota, my mentor suggested I always questioned my manager concerning the purpose for every task assigned to me. My manager did not seem the least surprised by my direct question: what’s the purpose of this? In fact he was delighted, I was learning one of the main drivers of the company: “Always confirm the purpose of your work”. In Toyota everyone is encouraged to pose the question for anything, even when a Vice-president is presenting you his latest brain-child project. The fact is that you are able to focus on your task and give better results when you can link it to the ultimate objective.

This sense of purpose as a driver of efficiency can be applied at all levels with immediate consequences, as long as no one is afraid to ask the question and react accordingly: What is the purpose of this task, meeting, project, department, division, company…?

What is the link of your current activity with the ultimate purpose of your company?

If you are a manager, is your team encouraged to question your directives? Or are you like my mom at the kitchen?

martes, 15 de junio de 2010

Jabulani

Hola a Todos.
Esta mañana, Carlos Gil me ha compartido este link a un video que me ha gustado mucho para interesar a aquellos jóvenes que quieren saber un poco más sobre aquello que hacemos los ingenieros industriales. En este caso, se trata de un video público en la Red, en el que se muestra el proceso con el que se fabrica el "Jabulani", el balón oficial de la Copa del Mundo 2010.